Tabasco nos ayuda a poner en perspectiva que la asignación de presupuesto público en infraestructura sin evaluaciones integrales no se traduce en mejores condiciones de vida para los habitantes. Además, muestra el valor de contar con mediciones complementarias a las monetarias.
Hacia una cultura del uso de evidencia en las políticas públicas estatales de México
Estos ejemplos muestran cómo las colaboraciones estratégicas entre gobierno y organizaciones que promueven el uso de evidencia como J-PAL potencian los efectos de la acción gubernamental, independientemente del tamaño y las condiciones de partida de los gobiernos estatales.
El sureste mexicano: en espera del progreso
De acuerdo a los datos de pobreza laboral a nivel estatal, Chiapas, Guerrero y Oaxaca son las tres entidades más rezagadas, con más del 60 % de sus poblaciones en dicha situación. En particular, en Chiapas siete de cada diez personas se encuentran en un hogar cuyo ingreso laboral no es suficiente para adquirir la canasta con los alimentos más básicos.
Progreso social y desempeño económico en el Bajío
El Bajío ha sufrido importantes pérdidas económicas y sociales durante la pandemia. No obstante, la recuperación ya está en proceso, pues tres de las cinco entidades (Aguascalientes, Querétaro y San Luis Potosí) ya alcanzaron el nivel de actividad económica prepandémica. Aun así, el Bajío tiene el reto particular de que dicho crecimiento se convierta en más oportunidades para su población.
¿Son suficientes las capacidades municipales para contribuir a la superación de la pobreza?
Las capacidades de los municipios por sí solas no son suficientes para disminuir la pobreza, pero mejorarlas sí importa. Cuando los municipios tienen mejores herramientas para la toma de decisiones, la cobertura de los servicios públicos municipales aumenta.