Las intervenciones de las entidades federativas dirigidas a las personas con discapacidad tienen dos problemas centrales. En primer lugar, las líneas de acción no corresponden a las barreras de los infantes y adolescentes. En segundo lugar, no existe una clara definición de la problemática, la población a atender, ni los objetivos que persiguen. En este sentido, la discapacidad se aborda de forma generalizada, sin hacer hincapié en cada una de las barreras (discriminación, pobreza, servicios y políticas públicas insuficientes, acceso limitado a la educación).