Las elecciones para gobiernos locales en Morelos han sido una preocupación especial del gobierno federal desde la Revolución, después del asesinato de Zapata en 1919. La intervención federal dio paso a la hegemonía priista y a aniquilar finalmente al zapatismo en 1962. Con esto, se fue debilitando a la sociedad y la clase política local y se inició una ruta de tráfico de poder político y corrupción que continuó hasta las elecciones de 2023-2024.