Desafortunadamente, la amplia mayoría de las urbes mexicanas se encuentra lejos de poseer la arquitectura institucional y la autonomía suficientes para impulsar políticas prodensificación y atender las consecuencias del cambio climático.
Desafortunadamente, la amplia mayoría de las urbes mexicanas se encuentra lejos de poseer la arquitectura institucional y la autonomía suficientes para impulsar políticas prodensificación y atender las consecuencias del cambio climático.