La pobreza en las metrópolis

Crédito: Víctor Solís

En la Ley General de Desarrollo Social se reconocen dos atributos sobre la pobreza: su carácter multidimensional y la responsabilidad que sobre ella tiene el Estado mexicano. Ante ambas propiedades, se puede reconocer que México estaba, al menos desde 2004, a la vanguardia en contar con información para establecer los compromisos que los gobiernos y los encargados de los programas sociales debían atender en torno a la pobreza.

Fue el cuasi extinto Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) el que realizó, como instrumento estatal, un entramado técnico-científico para obtener lo que hoy conocemos como la siempre observada Metodología para la medición multidimensional de la pobreza, que, entre otras estadísticas oficiales, da origen a su reciente publicación: La pobreza en las metrópolis de México, 2020.

Este texto expone las bondades de contar con una medición de pobreza que permite obtener resultados de este fenómeno en diversos niveles de (des)agregación, en particular sobre escalas geográficas que son de interés porque se asocian a los niveles en los que el sistema de gobierno mexicano está estructurado: federal, estatal y municipal. Asimismo, da un paso atrás para recordar que dinámicas socioeconómicas específicas han determinado que sean los espacios urbanos en los que se concentre el mayor número de personas en situación de pobreza, contrastante con el ámbito rural.

El documento contiene tres apartados relacionados con la urbanización y la coexistencia de fenómenos como la pobreza; la nueva clasificación de metrópolis en México como una categoría de análisis; y la medición de la pobreza multidimensional, con especial énfasis en las diferencias entre las ciudades de México.

El documento que presentó este organismo sobre la pobreza metropolitana discute sobre algunos elementos y reflexiones significativas de este fenómeno, como la presencia de problemáticas propias de los espacios urbanos, las cuales se encuentran asociadas al limitado acceso a bienes y servicios y a las dinámicas que los han estructurado; por otro lado, muestra evidencia para el quehacer gubernamental, en específico la información que se encuentra en este análisis, permite sentar bases en la creación de intervenciones diferenciadas y que garanticen los derechos de las personas que habitan en las metrópolis.

Son múltiples los elementos que el Coneval presenta, de manera general, para profundizar y comprender el fenómeno. La pobreza urbana no está acotada solamente a la inmensa cantidad de personas que viven en esa situación, sino al conocimiento de las interacciones existentes que están conformando los territorios, y en consecuencia se enmarcan con singularidad aspectos socioculturales (tenencia y atributos de la vivienda), económicos (mercado laboral, empleo e ingreso) y gubernamentales (acceso a servicios de salud o infraestructura).

Aun cuando estos factores pueden presentarse no sólo en los espacios urbanos, el texto aborda la importancia de su estudio y el reto que tienen los ejecutores de política pública orientada a mejorar el bienestar de sus habitantes. Las metrópolis tienen particularidades que resultan ser contradictorias a su origen, pues ahí se concentra la industria (mayor oferta de trabajos y reclutamiento de personal especializado), el comercio (acceso a bienes y servicios variados), la infraestructura pública (más escuelas, hospitales y transporte) e incluso otros satisfactores de esparcimiento (parques, museos, teatros) o tecnológicos.

Paradójicamente, las malas condiciones de vida de las personas en el contexto urbano mexicano tienen como causa algunas particularidades, por ejemplo: viviendas alejadas de los centros de trabajo, adquiridas con los pocos ingresos de sus habitantes; afectación a la salud por la mala calidad del aire; limitación en el consumo de alimentos nutritivos y de calidad por falta de recursos; tiempos de desplazamiento excesivos en transportes hacinados; e incluso segregación espacial.

La medición oficial que realiza el Coneval sobre las carencias sociales y el bienestar económico de la población no contempla todos los aspectos del fenómeno de la pobreza urbana. Sin embargo, detrás de estas cifras se encuentra una base fundamental: todas las personas deben tener garantías individuales (y colectivas) mínimas que no vulneren su dignidad. La información que se provee en el documento no sólo contempla el cumplimiento de un marco normativo, sino que exhibe la realidad de quienes viven en el ámbito urbano.

Estos resultados muestran la importancia de profundizar en el análisis de la pobreza urbana; mientras que en los espacios rurales el 60.6 % (16.8 millones) de la población se encontraba en situación de pobreza en 2020, la población urbana reportó una incidencia de pobreza de 40 %, equivalente a 39.8 millones. También se identificaron 770 municipios (31 % del total nacional) donde el 60 % o más de la población que habitaba en sus espacios urbanos se encontró en situación de pobreza multidimensional (9.7 millones). Asimismo, hay registro de que, en 920 municipios, una de cada cuatro personas urbanas presentó carencia por acceso a los servicios de salud.

Gráfica 1. Pobreza por ámbito de residencia rural y urbano en México, 2020

Fuente: Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval). La pobreza en las metrópolis de México, 2020. Ciudad de México: Coneval, 2024.

En el mismo texto, se explica cómo es la nueva clasificación de las 92 metrópolis en México, actividad realizada por el Consejo Nacional de Población, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía y la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, quienes determinaron que, a partir de variables económicas, de integración física o funcional y de población, las metrópolis en México serán las zonas metropolitanas o conurbadas y las metrópolis municipales, donde habitaban en conjunto 82.5 millones de personas, distribuidas en 421 municipios.

Hasta antes de 2020, la clasificación de estos espacios urbanos, en general, correspondía a otra metodología; por tal razón, el Coneval observó que estos cambios impactaron en los resultados de pobreza al calcular a este nivel de (des)agregación, por considerar nuevas categorías (lo cual es intuitivamente lógico). Ello implicó calcular los indicadores de la pobreza multidimensional para que existiera una serie comparable, cualidad que toda información oficial con la que se asigna y ejerce presupuesto debiera tener.

En las zonas metropolitanas fue donde habitaba la mayoría de la población en situación de pobreza del ámbito urbano (25.1 millones), seguido de las metrópolis municipales (3.6 millones) y de las zonas conurbadas (1.3 millones). La explicación es que, en la mayoría de las metrópolis, dos de cada tres personas tenían al menos una carencia social, y una de cada dos no tenían ingreso suficiente para comprar las canastas alimentaria y no alimentaria.

Mapa 1. Porcentaje de la población en situación de pobreza, según metrópoli, 2020

Fuente: Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval). La pobreza en las metrópolis de México, 2020. Ciudad de México: Coneval, 2024.

Este documento analiza el proceso de urbanización en el país, describe la pobreza en las metrópolis, y en conjunto provee un mayor entendimiento del fenómeno de la pobreza urbana. Permite también plantear interrogantes sobre cómo la evidencia estadística es de utilidad para quienes diseñan e implementan acciones y programas para la erradicación de la pobreza extrema.

De los 30 millones de personas en situación de pobreza en las metrópolis de México en 2020, el Coneval reportó que 4.3 millones estaban en pobreza extrema, es decir, que padecen al menos tres carencias sociales y con todo su ingreso no les alcanzaba para comprar la canasta alimentaria.

Se identificó también que aproximadamente una tercera parte de las metrópolis en el país presentó reducciones de pobreza en la década 2010-2020; aún así, en el caso de la pobreza extrema, en el mismo periodo de análisis, se registró un aumento de 600 000 personas en esta situación, pero de 2015 a 2020 las cifras marcaron que 1.4 millones de personas más pasaron a la interminable fila de la pobreza extrema. En el análisis que se presentó, destacaron Ciudad de México, Acapulco y Valladolid por ser las metrópolis con mayor número de personas con esta lamentable característica, según la clasificación a la que pertenecen.

El estudio también enuncia que los cambios en la pobreza extrema metropolitana no están directamente relacionados con las aportaciones presupuestales federales relativas a la infraestructura social (agua, drenaje, escuelas, unidades médicas, entre otras). Incluso se encontró que la distribución de recursos per cápita en la población en pobreza extrema ha disminuido en algunas metrópolis. Esto vuelve a alertar sobre la necesidad de una estrategia diferenciada, sostenible y de atención prioritaria, a través de programas y acciones que contemplen el contexto del espacio metropolitano y las características socioeconómicas de sus habitantes, ya que hay capital destinado por esencia para atender a la población que vive bajo las peores condiciones.

El análisis de la pobreza también debe de sentar y complementar sus conclusiones desde diversas áreas del conocimiento y con estadísticas sustentadas. El trabajo del Coneval y de sus integrantes es un claro esfuerzo multidisciplinario. En el estudio sobre la pobreza metropolitana se desarrollan aspectos teóricos y metodológicos, acompañados de componentes visuales que promueven la difusión y uso de estadísticas oficiales para tomar decisiones basadas en evidencia.

En los próximos años, ¿sabremos cuáles fueron las condiciones de vida durante 2025 de las personas que habitaban en las zonas metropolitanas de Tehuacán, Tapachula, Minatitlán, etc. o en las zonas conurbadas de Ozumba, Valladolid o Juchitán con un enfoque diferencial e interseccional? ¿Contará el Estado mexicano con información desagregada para conocer las situación de pobreza en las metrópolis, para poder tomar decisiones adecuadas?

Jesús Paredes

Especialista en medición multidimensional de pobreza en áreas pequeñas, egresado del Colegio de Postgraduados.

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Publicado en: Políticas públicas