Diferentes lugares, diferentes tipos de servicios
En medio de tantos ataques y contaminación visual, hay algo interesante en las elecciones a la Jefatura de Gobierno de la CDMX: están compitiendo por el primer lugar una alcaldesa y un alcalde que se reeligieron en 2021 (con un porcentaje mayor al que se les eligió en 2018) y cuya campaña consiste (de manera importante) en presumir los resultados de su administración. Las Utopías y nuevos espacios públicos de Iztapalapa vs. la estrategia de seguridad/policías y centros deportivos de la Benito Juárez. Ambos candidatos prometen replicar su gestión en toda la ciudad. Si bien no es todo lo que importa para elegir, una variable que influye es saber qué tan bien han gobernado.
Aunque una buena gestión de los servicios públicos puede ayudar a ganar una elección, lo realmente importante es que mejoran la vida de las personas: un hospital permite tratar un padecimiento, una escuela forma a ciudadanas y profesionistas, y una calle iluminada invita a caminarla por las noches. Para lograr realmente sus objetivos, los servicios públicos no sólo deben existir, sino que deben tener ciertos criterios asociados a la calidad: de poco sirve tener un BRT/Metrobús con baja frecuencia, sin cobertura suficiente y que maneja sin respetar señalamientos viales. Una de las formas de medir estos criterios de calidad es a partir de la valoración de las propias personas que están usando los servicios públicos. Con base en esta visión, el Inegi realiza una encuesta bianual sobre satisfacción de 20 servicios públicos, cuyos resultados presento en esta entrada.
Ahora bien, como se aprecia en la elección de la CDMX, estos servicios varían de un lugar a otro. En principio, esto se explica porque hay diferentes gobiernos locales gestionando los servicios públicos. No obstante, incluso en algunos servicios federales (como la salud en instituciones de seguridad social), las dinámicas locales pueden tener un impacto: mayores niveles de afiliación, prevalencia de ciertas enfermedades, o dinámicas demográficas. Estas diferencias gubernamentales y sociales hacen que una persona reciba un servicio público de manera diferenciada a partir del lugar en el cual reside. Resulta relevante saber, entonces, qué diferencias hay en la provisión de servicios públicos en las distintas entidades del país. Para ello, reviso cómo la población los ha valorado desde 2015. Esta información permitirá identificar buenas prácticas sobre las cuales profundizar y áreas de oportunidad sobre las cuales realizar esfuerzos de mejora.

¿Cómo se mide la valoración de los servicios públicos?
La ENCIG (Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental) es una encuesta representativa a nivel estatal sobre población de 18 años y más que reside en ciudades de al menos 100 000 habitantes. Mide, por tanto, la experiencia en contextos urbanos. Si bien la encuesta se realiza desde 2013, es desde 2015 cuando se tiene la mayor comparabilidad en términos de las preguntas realizadas. Los servicios públicos observados se dividen en dos: básicos (que son proporcionados sin mediar una solicitud, como el agua o alumbrado público) y bajo demanda (que son prestados después de una solicitud, como la atención médica o educación). En los primeros se pide la valoración de todas las personas, mientras que en los segundos únicamente de quienes los usaron. En aras de facilitar un análisis comparado, conjunté algunos servicios públicos: por un lado, colapsé en una sola medición todos los servicios de movilidad (Metro/tren ligero, Metrobús/BRT, camiones/combis, cablebuses, etc.); por otro, conjunté los servicios del IMSS e ISSSTE en la variable de salud desde la seguridad social, mientras que los del Seguro Popular, Insabi e IMSS-Bienestar están en servicios de salud a población abierta.1
Es cierto que medir la valoración puede ser difícil de capturar y comparar entre servicios y lugares. Para ello, el Inegi primero pregunta sobre una serie de atributos en un servicio público. Por ejemplo, en el caso del agua potable, pregunta entre otras cosas si llega de forma constante, si es pura, o si la persona la bebe. Posteriormente, pregunta sobre niveles de satisfacción en escala de Likert. Finalmente, asocia la respuesta en la escala de Likert con una valoración del 1 al 10. Este resultado final es el que tomo de cada persona para realizar el cálculo por servicio y estado. Tras este procedimiento, es esperable que la valoración entre personas sea comparable.
Imagen 1. Tarjeta de apoyo para proporcionar calificaciones a servicios públicos

Fuente: Marco conceptual de la ENCIG (Inegi)
Dado que los servicios públicos son provistos por diferentes órdenes de gobierno, la calificación es la apreciación que tiene una persona sobre el cúmulo de acciones que realizan diferentes actores políticos. Esta medición no es, por tanto, una valoración de un gobierno específico, sino de la experiencia que una persona tiene al interactuar con los servicios públicos al vivir en una entidad del país. No obstante, hay tendencias de algunos servicios sobre los que es posible profundizar en mayor medida para atribuir las mejoras o retrocesos a decisiones concretas.
La valoración entre entidades y servicios en el tiempo
¿En qué entidad hay servicios públicos mejor valorados? En Nayarit.
Nayarit es la entidad cuya población urbana reporta una mayor calificación promedio en servicios públicos en 2023, con un 7.5. De acuerdo con el tarjetón empleado por el Inegi, este resultado es equivalente a que la población está algo satisfecha, acercándose a estar satisfecha. Un par de entidades del Pacífico forman parte del top cinco (Colima y Sinaloa), junto con dos del Bajío (Aguascalientes y Guanajuato). Como suele suceder en diferentes mediciones, las entidades del sur tienen calificaciones más bajas (Chiapas, Guerrero, Oaxaca y Tabasco), a los que se suma el Estado de México. En el caso de la peor calificación (Tabasco con 6.3), el equivalente sería también a estar algo satisfecho, aunque a punto de pasar a algo insatisfecho.
Mapa 1. Calificación promedio sobre servicios públicos, 2023

Fuente: ENCIG
¿Qué tan consistentes son las entidades en las calificaciones que tienen en los servicios? Muy poco.
Detrás del promedio entre servicios a nivel estatal, hay un patrón muy marcado: incluso cuando hay diferencias entre entidades, las diferencias más contrastantes están entre servicios. Como se aprecia en la gráfica inferior, las mejores calificaciones (asociadas a colores más luminosos), tienden a estar en los servicios de educación universitaria, basura o electricidad. De hecho, los servicios mejor valorados por entidad están en estos servicios: la educación universitaria en Quintana Roo obtiene un 8.9, la recolección de basura en Nuevo León un 8.8, y la electricidad en Colima/Michoacán un 8.7. Es decir, la población está satisfecha, acercándose a estar muy satisfecha. Con esta misma gráfica se puede apreciar las entidades que sobresalen no por sus valores altos en lo general, sino por ser altos en el grupo de servicio: como la policía de Yucatán, las carreteras/caminos de Baja California Sur o el transporte público de Jalisco.
Por el contrario, las calificaciones más bajas en lo general están sobre todo en las policías y en calles/avenidas. La calificación más baja la obtiene la policía de Michoacán junto con las calles/avenidas del Estado de México, ambos con 4.4, equivalente a estar algo insatisfecho, acercándose a estar insatisfecho. De igual manera, hay entidades que sobresalen con calificaciones bajas en el grupo de servicios públicos, como el agua potable y drenaje/alcantarillado en Tabasco, o la electricidad en Yucatán.
Gráfica 1. Calificación promedio de servicios públicos, 2023

Fuente: ENCIG
¿Cómo ha evolucionado la calificación promedio en el tiempo? En la mayoría de los casos ha mejorado, con la excepción de Nuevo León; las mayores mejoras están en el sur.
De 2015 a la fecha, ha habido una mejora generalizada en las calificaciones promedio de las entidades. De manera afortunada, los mayores avances han estado en las tres entidades que en 2015 tenían las calificaciones más bajas: Chiapas, Guerrero y Tabasco. Otro caso destacable es el de la Ciudad de México, la cual ha tenido un incremento sostenido desde 2019 y es la quinta que más ha mejorado considerando sus resultados en 2015. Las entidades punteras, Guanajuato y Nayarit, han tenido un avance medio en comparación con el resto de entidades, pero su buena posición de origen les permite mantenerse como las entidades de referencia. Sin duda alguna, el caso atípico es Nuevo León al ser la única entidad con una calificación (ligeramente) más baja en 2023 que en 2015. Es aún más sorprendente porque esta entidad obtuvo las calificaciones promedio más altas en tres mediciones. De hecho, la calificación más alta registrada por alguna entidad está en Nuevo León en 2019 (7.5).
Gráfica 2. Calificación promedio de servicios públicos, 2015-2023

¿En qué servicios están los mayores retrocesos? Agua potable/alcantarillado y drenaje en Nuevo León, así como educación básica/media superior y electricidad en Yucatán.
En cuatro mediciones, Nuevo León obtuvo la mejor calificación en agua potable. No obstante, desde 2021 comenzó a haber una baja que terminó por ser muy pronunciada en 2023. La falta de agua fue una noticia nacional y posiblemente una de las mayores crisis que ha enfrentado la entidad en los últimos años. Incluso Chiapas, que tenía una de las calificaciones más bajas en este servicio en 2015, terminó por tener una mejor calificación que Nuevo León en 2023. Ahora bien, el descenso en el promedio no es exclusivo de lo que sucedió en agua potable, pues Nuevo Léon presenta también descensos notables en servicios de drenaje/alcantarillado, así como en servicios de salud a población abierta. El comportamiento en Nuevo León es atípico pues las entidades no tienden a tener bajas tan generalizadas en las calificaciones; más bien, lo común es que no mejoren al mantener constante una calificación o tener ligeras disminuciones por servicio. Estas bajadas considerables sólo se aprecian en otras entidades en el tema de electricidad en Yucatán y en carreteras/caminos de Zacatecas.
¿En qué servicios están las mayores mejoras? Entre otros, alumbrado/calles/avenidas en San Luis Potosí, recolección de basura en Morelos, y salud a población abierta en Michoacán.
Las entidades del sur fueron las que tuvieron una mayor mejora en el promedio general, y esto se explica por una mejora en general en todos los servicios, aunque con énfasis en algunos: además del agua potable en Chiapas, también hubo una mejora en el tema de servicios de salud de seguridad social; Tabasco fue la entidad con mayor mejora en educación básica y media superior, así como en carreteras/caminos y en policías; Guerrero mejoró notablemente en educación universitaria y transporte público, pasando de una de las peores posiciones en 2015 a una de las mejores en 2023 en estos rubros. Otra entidad con mejoras importantes fue San Luis Potosí, particularmente en lo relacionado con alumbrado y calles/avenidas. De hecho, esta mejora se explica por lo sucedido en 2021, pero sobre todo en 2023.
Gráfica 3. Calificación por servicio público y entidad, 2015-2023

Fuente: ENCIG
¿Qué se puede hacer con esta información?
Idealmente, vivir en una entidad diferente no debería repercutir en la calidad de los servicios públicos, aunque sí en su forma de provisión o características que se adecúan al contexto local. Sin importar la entidad, los parques urbanos deberían estar a máximo una distancia de 15 minutos, estar limpios, y ser seguros. No obstante, en estos atributos todavía hay diferencias entre entidades (por ejemplo, en Yucatán los parques obtienen una calificación de 7.3, mientras que en el Estado de México de 5.7). Para mejorar en estos atributos, hay arreglos del federalismo que permiten innovar en su gestión: por ejemplo, podría haber diferencia en si ese parque es gestionado por la administración central de un municipio, por una entidad paraestatal, o por una asociación de vecinos financiada por el gobierno. Asimismo, hay otras características en las que deberían ser diferentes a partir de las necesidades y preferencias de la población: si en este parque destina más espacio para mascotas o para hacer ejercicio, si en él se toca danzón o cumbia en las noches, o si los domingos por las mañanas hay clases de yoga u obras de teatro.
Los datos de la ENCIG muestran que sí es posible mejorar la provisión de servicios públicos. Esto es, de hecho, lo que han estado haciendo la mayoría de las entidades a un paso lento, pero generalmente consistente. Hay dos aspectos sobre los que hay que poner la lupa. Uno es identificar aquellas entidades en las que las mejoras han sido aceleradas, pues posiblemente sean buenas prácticas de innovación a considerar en otros lugares. La otra es observar los casos de retroceso notable, en aras de que los gobiernos las identifiquen como prioridades a atender, mientras que otras identifiquen acciones que podrían llegar a tener consecuencias en un futuro cercano.
Gráfica 4. Posición de las entidades en la calificación promedio de servicios públicos, 2023

Fuente: ENCIG
Pablo de los Cobos
Analista de políticas públicas
1 Adicionalmente, agrupé en una sola variable los servicios de caminos y carreteras sin cuota con los servicios de caminos y carreteras con cuota.