Estamos inmersos en una crisis sanitaria y económica sin precedentes. Los escenarios económicos para nuestro país apuntan a una severa contracción económica, la mayor que hayamos vivido en esta generación: -6.6 , según estimaciones del Fondo Monetario Internacional.
Se trata de un choque de oferta producido por la disrupción de las cadenas productivas globales y la disminución de la mano de obra por las medidas de cuarentena y aislamiento social. Esto se combina con un choque de demanda resultado de la disminución del ingreso, despidos de personal, incertidumbre sobre el futuro, aislamiento físico y caída drástica del comercio internacional, particularmente de Estados Unidos, nuestro principal socio comercial.
Ante esta situación, el gobierno federal anunció, el 5 de abril de 2020, una serie de acciones para atender la emergencia y reactivar la economía que, de acuerdo con la mayoría de los analistas, no ha estado a la altura de la severa contracción económica que se espera, ni de lo que han anunciado gobiernos de otros países.
Nuestro régimen federal ha dado la oportunidad para que las entidades federativas anuncien, incluso adelantándose al Ejecutivo Federal, una serie de medidas para atender la contingencia sanitaria y la emergencia económica provocada por el Covid-19. La mayoría de las medidas incluyen precauciones sanitarias, suspensión de actividades y eventos masivos, cierre de escuelas o estímulos económicos. Este texto se concentra en las medidas que han tomado las entidades federativas en materia económica.
Las medidas son diferentes en alcance e impacto; así debe ser dado los diferentes márgenes de maniobra y capacidad de implementación de cada estado y la composición de su economía. Es seguro que todas las entidades federativas van a sufrir esta crisis, pero algunas más que otras. Sentirán más sus efectos aquellas que tienen una mayor dependencia del comercio, turismo y servicios en general, de las exportaciones, y de cadenas globales de valor. Mientras que se verán menos perjudicadas aquéllas que dependan de la producción de productos básicos, en especial, de alimentos.

Ilustración: Kathia Recio
El equipo del Laboratorio Nacional de Políticas Públicas (LNPP) del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) realizó una investigación para conocer las medidas económicas que han adoptado las entidades federativas y elaboró una plataforma para su actualización y consulta.
A continuación, se presentan las medidas que han adoptado los estados para sortear la crisis generada por el Covid-19. Las principales medidas consisten en: 1) apoyar a las familias y a los grupos vulnerables; 2) apoyar a las empresas, en particular a las pequeñas y medianas (PYMES); 3) apoyar a sectores estratégicos; 4) impulsar programas de infraestructura y de austeridad gubernamental; y 5) implementar medidas complementarias.
Apoyo a las familias y a los grupos vulnerables
Estas acciones están presentes en la mayoría de los estados, aunque varían en cobertura y magnitud. Entre las medidas más comunes se encuentran:
• Programa de apoyos monetarios (o vales) para la adquisición de alimentos u otorgamiento de despensas a grupos vulnerables (Aguascalientes). En algunos estados también se proporcionan alimentos o comidas preparadas (Chihuahua y Puebla), se ampliaron los recursos para desayunos escolares (San Luis Potosí) y también se distribuyen vales para adquirir comida en establecimiento locales (CDMX y Tamaulipas).
• Diferimiento o subsidio fiscal en impuestos locales relacionados con la tenencia vehicular, reemplacamiento, renovación de la tarjeta de circulación u otros impuestos locales como el cedular que grava el ingreso de las personas (Nayarit). La gran mayoría de los estados también decidió otorgar facilidades de pago o exenciones del Impuesto Sobre Nómina (ISN). Otros han buscado otorgar descuentos o prórrogas en el pago del impuesto predial, multas, y han concedido facilidades en la realización de trámites ante el registro civil.
• Apoyos para el pago de agua y electricidad. En Hidalgo se difirieron los cobros, mientras que en Yucatán se otorgó un subsidio para pagar el agua. En el caso de Campeche se concedió un subsidio a las familias para el pago de electricidad y en Quintana Roo se otorga un apoyo para la adquisición de gas.
• Seguro de desempleo para aquellas personas que hayan perdido su empleo, para las personas que trabajen por su cuenta o para los trabajadores sin empleo fijo (Yucatán). Hidalgo también ha anunciado la creación de un seguro de emergencia para la actividad informal. Otros estados como Aguascalientes han propuesto la creación de “bolsas de trabajo virtual” a través de portales o creación de fondos de capacitación para el empleo. Por su parte, Guanajuato ha puesto en marcha un programa de empleo temporal.
Apoyo a PYMES y a emprendedores
La mayoría de los estados han buscado apoyar a las PYMES, aunque las medidas varían en cuanto a la modalidad y el monto de los apoyos. Entre las más comunes se encuentran:
• Ampliación del plazo para el pago de impuestos locales como el ISN y, en algunos casos, como Guerrero y Durango, también se ha buscado otorgar un subsidio fiscal para el pago de este impuesto.
• En Nuevo León, Nayarit y Quintana Roo se han suspendido los actos de fiscalización y auditorías.
• Establecimiento de programas de apoyos a las PYMES a través de créditos, aunque las tasas, los montos y los plazos difieren en cada estado.
• Creación de programas de proveedores que buscan vincular la oferta y la demanda (Coahuila y Veracruz).
• Veracruz implementó el pago inmediato a proveedores.
• Incentivos para detonar la inversión a través de créditos para la adquisición de maquinaria y equipo, así como diferimiento en el pago de capital e intereses en fondos estatales de inversión (Guanajuato y Yucatán).
• Algunos estados también han decidido otorgar apoyos a emprendedores a través de premios a la innovación (Coahuila) o apoyos directos (San Luis Potosí).
Apoyo a sectores estratégicos
Los sectores que podrían definirse como “estratégicos” varían de un estado a otro. Sin embargo, existen medidas que aparecen de manera frecuente en varias entidades federativas, entre las cuales destacan:
• Condonación o subsidios al pago del impuesto al hospedaje (Sonora, Michoacán, Guerrero y Zacatecas) y campañas de promoción para reactivar la actividad turística (Guanajuato y Quintana Roo). Yucatán exentará del pago de agua a la industria hotelera.
• En Campeche y Yucatán se establecieron programas de apoyo al sector pesquero.
• Creación de programas de apoyo a la compra de productos locales (Tabasco y Coahuila); impulso para el comercio local (Baja California, Coahuila y Michoacán); créditos para apoyar al sector comercio (Guanajuato); apoyo a los locatarios de los mercados (San Luis Potosí); y préstamos para la adquisición de equipo que facilite el comercio electrónico (Guanajuato).
• Otorgamiento de apoyos para la producción agroalimentaria en Jalisco, Aguascalientes, Estado de México, Guerrero y Yucatán.
Apoyo a la infraestructura y medidas de austeridad en el gasto
La mayoría de los estados han anunciado que continuarán las obras prioritarias de infraestructura local, aunque sin especificar las obras o proyectos que se llevarán a cabo. Chihuahua y Zacatecas son los dos estados que han establecido medidas de austeridad gubernamental en la compra de bienes, equipos y mobiliario. En el caso de Zacatecas se menciona además la inmediata renegociación de la deuda del gobierno para extender el plazo de los pagos.
Medidas complementarias
Algunos estados han emprendido medidas que no tienen correspondencia en el resto de las entidades federativas, pero que pueden ser una referencia interesante: Querétaro implementó un programa de apoyo psicológico en línea para la población; Campeche ofrece apoyo alimentario a comunidades indígenas; Guerrero instauró una línea para la defensa de derechos laborales; y Yucatán un esquema de subsidios para cubrir el enganche para la adquisición de vivienda social.
Además de la caída en el PIB, la crisis de 2020, al igual que las crisis de 1995 y 2009, se reflejará en un incremento en el desempleo, la ocupación informal y los niveles de pobreza. Por lo anterior, no hay duda de que tanto el gobierno federal como las entidades federativas tienen que plantearse dos estrategias, ambas de gran envergadura: una para atender la crisis sin precedentes que vamos a enfrentar las próximas semanas, y otra para atender la reactivación de la economía en los próximos meses y años.
Las medidas que han anunciado las entidades federativas para atender la contingencia sanitaria y la emergencia económica son fundamentales. No obstante, resulta también necesario diseñar, con el concurso de diferentes actores —el poder legislativo local, los gobiernos municipales, los empresarios, los organismos intermedios, e incluso, el gobierno federal— medidas que aseguren una reactivación rápida de la economía de los estados una vez que pase la emergencia, siendo conscientes de que, con independencia de las acciones que tome el gobierno federal, la salida de la crisis en las entidades federativas dependerá, en buena medida, de la capacidad de reacción de los gobiernos y los empresarios en cada una de éstas.
Eduardo Sojo
Director del Laboratorio Nacional de Políticas Públicas del CIDE.
Cristina Galíndez
Coordinadora Ejecutiva del Laboratorio Nacional de Políticas Públicas del CIDE.
Alain De Remes
Coordinador Académico del Laboratorio Nacional de Políticas Públicas del CIDE.
Esta muy bien
Hay que hablar con el Presidente para que deje de gastar en los elefantes blancos que no van a producir beneficios para el país. Dos bocas.Santa Lucía. Tren Maya .